Maraschino 100 ml - Sospiro
Descripción
Maraschino – Sospiro Perfumes
Una sinfonía de cereza, flores y sensualidad aterciopelada
Familia olfativa: Floral Frutal
Notas de salida: Cereza, fresa, melocotón, manzana y almendra
Notas de corazón: Jazmín sambac, mimosa, heliotropo, raíz de lirio y rosa
Notas de fondo: Almizcle, vainilla, sándalo, haba tonka, ámbar, vetiver y pachulí
Perfumista: Christian Provenzano
Año de lanzamiento: 2024
Notas de salida
Cereza, fresa, melocotón, manzana y almendra.
Notas de corazón
Jazmín sambac, mimosa, heliotropo, raíz de lirio y rosa.
Notas de fondo
Almizcle, vainilla, sándalo, haba tonka, ámbar, vetiver y pachulí.
La esencia de Maraschino
Maraschino nace alrededor de una de las facetas más reconocibles y atractivas de la perfumería contemporánea: la fruta madura y jugosa. La cereza ocupa una posición protagonista desde la salida, acompañada por fresa, melocotón, manzana y almendra para construir un acorde afrutado rico, redondo y lleno de matices.
Sin embargo, Maraschino no se limita a una interpretación frutal. El corazón introduce una auténtica dimensión floral en la que el jazmín sambac, la mimosa, el heliotropo, la raíz de lirio y la rosa aportan elegancia, textura y profundidad. La fruta encuentra así un contrapunto sofisticado que evita que la composición resulte plana.
El fondo transforma progresivamente esa luminosidad en una sensación más cálida y envolvente. La vainilla y el haba tonka aportan una faceta suave y gourmand, mientras el almizcle, el sándalo y el ámbar crean una base sensual. El vetiver y el pachulí aportan estructura y profundidad, equilibrando la dulzura natural del conjunto.
Lo que hace especial a este perfume
La cereza se combina con fresa, melocotón, manzana y almendra para crear una salida frutal rica y sofisticada.
El corazón floral reúne jazmín sambac, mimosa, heliotropo, raíz de lirio y rosa.
La vainilla y el haba tonka aportan una faceta cálida y gourmand al fondo.
Vetiver y pachulí introducen profundidad y estructura junto al almizcle, el sándalo y el ámbar.
Un viaje olfativo
La apertura de Maraschino resulta inmediatamente afrutada. La cereza aporta el carácter distintivo de la composición, mientras la fresa y el melocotón amplían su faceta jugosa. La manzana añade frescura y la almendra introduce una textura más suave y cremosa que ayuda a redondear el acorde.
En el corazón, la composición adquiere una dimensión más floral y aterciopelada. El jazmín sambac aporta luminosidad y sensualidad; la mimosa y el heliotropo añaden suavidad; la raíz de lirio aporta elegancia, mientras la rosa completa el bouquet con su carácter floral refinado.
El secado revela la faceta más cálida de Maraschino. La vainilla, el haba tonka y el ámbar aportan profundidad y un matiz gourmand, mientras el almizcle y el sándalo crean una sensación suave y envolvente. El vetiver y el pachulí completan la base con una dimensión terrosa y amaderada que aporta equilibrio.
Ideal para...
Amantes de la cereza: una elección especialmente atractiva para quienes buscan una fragancia donde la fruta tenga verdadera presencia.
Quienes disfrutan de los perfumes florales y afrutados: su evolución combina ambos universos con una transición elegante.
Para ocasiones especiales: su combinación de frutas, flores, vainilla, ámbar y maderas ofrece una presencia sofisticada.
Para quienes buscan un perfume unisex: una composición que no depende de códigos olfativos estrictamente masculinos o femeninos.
Las notas protagonistas
Notas de salida: una explosión de fruta
La cereza define la personalidad inicial de Maraschino y encuentra en la fresa, el melocotón y la manzana un conjunto de acompañantes que aportan diferentes matices frutales. La almendra completa la salida con una sensación suave y ligeramente cremosa, haciendo que el acorde resulte más redondo.
Notas de corazón: un bouquet floral aterciopelado
El corazón floral aporta elegancia y profundidad a la faceta frutal. El jazmín sambac ofrece luminosidad, mientras la mimosa y el heliotropo aportan suavidad. La raíz de lirio introduce una dimensión refinada y ligeramente empolvada, acompañada por la rosa para completar la estructura floral.
Notas de fondo: una estela cálida y sensual
La base reúne almizcle, vainilla, sándalo, haba tonka y ámbar para crear una sensación cálida, suave y envolvente. El vetiver y el pachulí aportan profundidad y carácter, evitando que la composición pierda equilibrio frente a sus facetas frutales y gourmand.
La visión de la composición
Christian Provenzano firma Maraschino con una estructura que concede protagonismo a la fruta sin renunciar a la sofisticación floral. La composición está construida en diferentes capas: una salida exuberante y afrutada, un corazón floral de textura aterciopelada y un fondo cálido en el que las notas dulces, amaderadas y almizcladas adquieren mayor presencia.
Esta combinación convierte a Maraschino en una propuesta especialmente interesante dentro de la perfumería nicho contemporá
